Mis primeros pasos en la profesión fueron dentro de una asesoría fiscal generalista, trabajando con empresas y autónomos de distintos sectores. Aquello me dio una base sólida, pero también me hizo darme cuenta de que muchos clientes necesitaban algo más que cumplir con Hacienda: necesitaban alguien que entendiera su negocio y supiera hablar su mismo idioma.
Con el tiempo empecé a trabajar con clínicas odontológicas y médicas, y ahí descubrí un mundo con necesidades muy específicas: inversiones fuertes en tecnología, equipos humanos que coordinar, normativas exigentes y una gestión económica que no siempre resultaba sencilla para quienes se dedicaban a cuidar de la salud de los demás.
Comprendí que no bastaba con ser “un asesor fiscal más”. Había que entender cómo funciona una clínica desde dentro, qué implica abrir consulta, contratar personal, mantener la rentabilidad y seguir creciendo sin perder de vista la calidad asistencial. Esa fue, y sigue siendo, mi motivación principal: liberar al profesional sanitario de las preocupaciones fiscales y económicas para que pueda dedicarse plenamente a lo suyo.
Con el tiempo empecé a trabajar con clínicas odontológicas y médicas, y ahí descubrí un mundo con necesidades muy específicas: inversiones fuertes en tecnología, equipos humanos que coordinar, normativas exigentes y una gestión económica que no siempre resultaba sencilla para quienes se dedicaban a cuidar de la salud de los demás.
En estos 18 años he tenido la oportunidad de trabajar con clínicas y consultas de toda España, desde pequeños gabinetes odontológicos hasta centros médicos de mayor tamaño. Entre los logros que más valoro están:
Haberme convertido en un asesor de referencia en el ámbito odontológico, acompañando a clínicas en todas sus etapas, desde la apertura hasta la consolidación.
Convertirme en un apoyo de confianza para médicos y odontólogos que buscaban claridad en un terreno lleno de normativa y burocracia.
Ayudar a numerosos profesionales a optimizar su fiscalidad, evitando cargas innecesarias y mejorando su rentabilidad.
Lo que más satisfacción me da es escuchar a un cliente decir:
“Ahora me siento tranquilo, sé que todo está en orden y puedo centrarme en mis pacientes”.
Después de muchos años de trayectoria y aprendizaje, decidí dar un paso más y crear Fiscal Clinic. No nació como una empresa cualquiera, sino como la evolución natural de mi carrera profesional.
Fiscal Clinic es la forma de dar un nombre y una estructura más clara a lo que ya venía haciendo: acompañar de forma especializada a profesionales de la salud en todo lo que tiene que ver con su gestión fiscal y económica.
No es un punto de partida, sino la consolidación de un camino recorrido junto a médicos y odontólogos que han confiado en mí durante todos estos años.
Porque detrás de los números y las estrategias hay personas, creo que es importante mantener siempre la cercanía y la confianza. Por eso, me gusta que quienes trabajen conmigo no solo vean a un economista, sino a alguien con quien pueden hablar de tú a tú, con claridad y sin tecnicismos innecesarios.
Herramientas de accesibilidad